Aunque soy autora de género noir, mis lecturas son mucho más amplias aunque, por supuesto, también leo noir y criminal. Siendo usuaria de Goodreads, una plataforma que me encanta por muchos motivos, me resulta fácil ver cuáles son mis géneros favoritos, ya que los dejo registrados según leo. Lo que más leo es narrativa, entendida como historias que ocurren a determinados personajes en un tiempo y lugar específico, dentro de un mundo ordinario, y clásicos de la literatura, de los que llevo el mismo número leídos (curioso) Le sigue muy de cerca novela criminal (of course) y ya con un cierto margen, ciencia-ficción, fantasía, terror y no ficción. El género que menos me gusta es el romántico. Salvo que la novela sea muy buena, que seguro que las hay, suelo ponerles una puntuación muy baja y teniendo en cuenta que sólo he leído cuatro en total, siendo lectora intensiva (treinta libros leídos en 2025) pues ya se ve que afición, le tengo poca.
Una de las opciones de Goodreads es etiquetar los libros por estantería o etiquetas y esta mañana se me ha ocurrido hacer una selección de los que me apetece leer en 2026. En mi sección "Quiero leer" tengo como cien libros, así que etiquetar con "2026" los que más me apetecen dentro de esa selección me facilita mucho elegir lectura. Han salido veinte y ya he encargado dos: The Covenant of Water (El pacto del agua) y Yellowface (Amarilla) Los he comprado en inglés porque leo mucho en ese idioma, el 40% del total según Goodreads. De hecho, solía seguir la norma de leer al 50% en los dos idiomas, pero una se cansa de imponerse reglas también. Materia para otro post.
Soy lectora de papel, aunque tengo un e-reader sin acceso a Amazon. No me dio la gana comprar el Kindle porque no me gustan los monopolios, así que compré uno con acceso a Amazon, Nextory y e-Biblio, que son mis plataformas de lectura online. Luego Amazon retiró el acceso a mi e-reader, así que me quedé con Nextory y e-Biblio lo cual, visto lo poquísimo que leo en electrónico y teniendo en cuenta que la selección de Kindle Unlimited y Prime es bastante churretosa, no me ha supuesto un gran inconveniente.
Por lo demás, tiro un montón de librerías de viejo. Con la cantidad de libros que leo, si no lo hago así me gasto más que si fumara. Además me gusta la idea de dar una segunda, tercera, cuarta e infinita vida a los libros, de hecho no soy de las que los acumula, porque salvo raras excepciones, no los releo y me parece absurdo inundar la casa con ejemplares muertos de asco sólo para verles los lomos. Para eso tengo también Goodreads, que me guarda lo que he leído con una imagen monísima de la portada de la edición en concreto. Solía dejarlos en puntos de intercambio de libros y he intentado donar alguno a mi biblioteca local, que no está muy por la labor por un tema de espacio, pero recientemente he descubierto una librería que a través de una app te compra libros usados para devolverlos al mercado. Paga una birria, claro, unos diez euros por dieciséis libros en mi primera venta, pero no lo hago por eso, sino porque sé que así los libros vuelven al circuito y siguen rulando, además de colaborar para que las librerías de viejo sigan vivas.
El libro que más me ha gustado en 2025 ha sido 1984 de George Orwell. Una de mis raras relecturas, con la salvedad de que este lo había leído hace como treinta años y el paso del tiempo te hace descubrirlo con una perspectiva completamente distinta. Es un libro maravilloso, brillante y uno de los que incluiría en un arca de Noé literaria llegado el caso. El que menos me ha gustado ha sido Spectacular, de Stephanie Garber, ni enlace le pongo, y no sólo por la debilidad de la historia, que no hay por donde cogerla, sino por el mensaje tan poco edificante que da sobre las relaciones tóxicas.
En cuanto al libro que estoy leyendo ahora, Historias de la librería Morisaki, es una delicia japonesa que me han regalado por Navidad y estoy disfrutando como una enana, además de recordarme cuánto disfruté El pabellón de oro, de Yukio Mishima, hace una porrada de años. Aunque no se pueda comparar (Mishima es mucho Mishima) me ha renovado el interés por la literatura de ese país, que tenía algo olvidada y eso que he disfrutado mucho de Murakami y Yoshikawa con sus novelas sobre Musashi, un samurai errante cuyas historias casi parecen de libros de caballería pero a lo japonés, a las que me aficioné cuando era karateka, madre mía, en una vida anterior. Una opción, la japonesa, muy atractiva para alguna lectura en 2026.

Yo apenas leo cuatro libros al año. Un beso
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